Qué duda cabe que la llegada de las vacaciones es una de las fechas en el calendario más esperadas por los trabajadores. Un merecidísimo descanso amparado por ley y regulado dentro del Estatuto de los Trabajadores.

Sin embargo es también una de las dudas más frecuentes entre éstos: ¿cuántos días de vacaciones me corresponden realmente?

Aunque leve, la recuperación económica es un hecho y uno de los indicadores que lo demuestra es que cada vez más españoles salen de vacaciones, también durante este año. De hecho según la 17ª edición del estudio Ipsos/Europ Assitance, el 58% de los trabajadores afirman que se irán de vacaciones durante la época estival de 2017, vacaciones que para algunos pueden llegar incluso hasta el mes de octubre. Esto significa un 9% más que los que trabajadores que admitieron se pudieron permitir un viaje el año pasado. Y es que el cuerpo y la mente lo piden y lo necesitan. Después de todo un año de estrés, reuniones y de tener que madrugar, las vacaciones permiten recargar pilas, descansar, relajarse y volver a incorporarse semanas más tarde con mucha más energía.

Vacaciones por trabajador

Cabe destacar que la duración exacta de las vacaciones se establece normalmente en el convenio colectivo o mediante un pacto entre el trabajador y la empresa pero ojo,  éstas no pueden ser nunca inferiores a 30 días naturales, donde se incluyen domingos y festivos. O lo que es lo mismo, cualquier trabajador tiene derecho a 2,5 días (dos días y medio) de vacaciones por cada mes trabajado aunque según otros convenios colectivos las vacaciones se establecen en días laborables, de forma que 30 días naturales equivalen a 22 laborables.

También es importante saber que no pueden iniciarse las vacaciones en días festivos y de hecho si éstas coinciden con días no laborables, estos se deben computar como tiempo de descanso cuando se cuenten como días naturales y no como días hábiles. Otra de las “problemáticas” es cuándo cogerse las vacaciones. Es importante saber el convenio de cada sector aunque lo recomendable es que se establezcan mediante un acuerdo entre empresario y trabajador. En algunos convenios incluso hay reglas específicas sobre cómo fijar vacaciones estableciendo una duración determinada de éstas a lo largo del calendario. Eso sí, siempre deben quedar confirmadas por escrito cara a evitar problemas.

Es recomendable tener algún tipo de criterio de adjudicación cara a evitar problemas. Entre los más habituales, que primero elijan los trabajadores que más tiempo llevan en la empresa, rotar las vacaciones cada año, fijar cuántos trabajadores pueden irse de vacaciones a la vez… así es mucho más fácil establecer un calendario de vacaciones y también que los trabajadores negocien entre ellos o intercambien sus turnos dentro del calendario establecido. Eso sí, el trabajador siempre debe conocer las fechas que le correspondan dos meses antes, al menos, del comienzo de disfrutarlas. Por un lado, cara a una mejor organización de las mismas por parte del empleado y, por otra, para una mejor organización de la empresa.

Para evitar malentendidos debe ser improbable que hayan cambios en cuanto a las vacaciones de los trabajadores una vez esté aprobado el calendario, excepto por fuerza mayor como enfermedades (eso sí demostradas).

Otra de las situaciones que se debe tener muy clara es que las vacaciones han de disfrutarse y el trabajador no debe recibir una compensación económica como sustitución excepto si el contrato se extingue antes de poder disfrutarlas o en el caso de contratos por Empresas de Trabajo Temporal (ETT) de duración inferior a un año. Y sí, también los trabajadores a media jornada se merecen sus vacaciones. O lo que es lo mismo, el trabajador a tiempo parcial recibirá durante las vacaciones el salario correspondiente a su jornada, lógicamente menor que al salario del que trabaje a tiempo completo.

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