El gasto en energía es uno de los grandes desafíos actuales para muchas empresas. De hecho, revisando las cuentas de cualquier corporación se puede observar como el gasto de ésta se encuentra en máximos históricos.

Cómo optimizar el gasto energético es sin duda todo un reto al que hacer frente cara a ahorrar costes y también a fomentar un entorno más sostenible. Pero la pregunta está clara: ¿CÓMO?

Según datos facilitados por Red Eléctrica de España (REE), los mayores consumidores de electricidad son las empresas situadas en sectores como el metalúrgico con un peso del 23,3 % respecto al total, la industria química con un 7,9 %, los productos minerales no metálicos con un 6,2 %  y la alimentación con un 6 %. Sin embargo, pese a la posición predominante de este tipo de empresas en lo que a gasto energético significa, el exceso de energía elevado es algo común en prácticamente todas las empresas y hacer frente a una reducción en las facturas más que un deseo se convierte en muchos casos es una necesidad para la propia supervivencia de las mismas.

Prácticas empresariales para el ahorro de energía

En la medida de lo posible, seguir estos consejos para ahorrar costes puede ayudar a cualquier empresa a ahorrar en el recibo de la luz o el gas gracias a un ahorro inteligente de energía. Con medidas como estas…

  1. Instalar bombillas de bajo consumo y con altos índices de eficiencia humana.
  2. Aprovechar la luz natural en las horas de trabajo orientado los puestos de trabajo para aprovechar al máximo el uso de la iluminación natural
  3. Tener en cuenta a nivel de decoración el uso de tonos claros y tenues para decorar paredes y techos así como en el mobiliario.
  4. Disponer de ventanas limpias y persianas/toldos/cortinas levantadas en la medida de lo posible para promover la luz natural en las diferentes estancias.
  5. Evitar el uso innecesario y excesivo del alumbrado.
  6. Apagar las luces cuando no se estén utilizando y sobre todo en oficinas e instancias.
  7. Insertar células fotosensibles, sensores de luz o interruptores horarios que favorecen el encendido y apagado de las lámparas en función de un horario establecido para cada zona. Éstos actúan como detectores de persona y solo se iluminan cuando hay gente.
  8. Tener en cuenta que en los diferentes equipos informáticos, éstos lleven la etiqueta Energy Star sobre todo en ordenadores, monitores, fotocopiadoras, impresoras, faxes y escáneres. Se recomienda visitar la página web http://www.eu-energystar.org/es/index.html para consultar los distintos equipos comercializados en la UE con el sello Energy Star.
  9. Usar más ordenadores portátiles ya que disponen de pantallas de cristal líquido, que consumen mucha menos energía que cualquier monitor de un PC convencional.
  10. También los monitores con pantalla LCD (de cristal líquido) consumen entre un 50-70% menos energía en modo encendido que los monitores convencionales de tubo catódico (CRT).
  11. Usar fotocopiadoras / impresoras que impriman a doble cara para ahorrar energía en la oficina.
  12. Utilizar enchufes programables que permiten el apagado y encendido automático de todos los equipos conectados a ellos.
  13. Promover el aislamiento para ahorrar energía. O lo que es lo mismo trabajo de asilamiento en las estructuras de las instalaciones en lo referente a paredes, suelos y fachada del edificio, así como en la reducción de infiltraciones de aire a través de puertas y ventanas o mejoras en el acristalamiento del edificio.
  14. Usar equipos eficientes en climatización con sistemas de control adecuados.
  15. Disminución de las cargas térmicas internas.
  16. Concienciar sobre una regulación adecuada de la temperatura de climatización.
  17. Instalación de sistemas de ahorro y uso racional del agua.